La Sonoterapia, ha ido evidenciando experimentalmente que la música y sus componentes fundamentales (Estructuras rítmicas, escalas, tonos, etc.) producen patrones de actividad eléctrica cerebral coherente. Ello se traduce en una mayor eficacia a nivel del funcionamiento del cerebro, no sólo como rector de los procesos cognitivos sino también como regulador de las funciones vegetativas del organismo.

La Sonoterapia a través de las medicinas vibracionales de los CUENCOS TIBETANOS, han recalcado la importancia de la información electromagnética y su utilización como lenguaje terapéutico dentro del sistema orgánico.

 

HISTORIA DE LOS CUENCOS

Los griegos y los egipcios nos cuentan acerca de los efectos psicológicos de diferentes escalas y modos musicales. De la misma manera, hindús, chinos, japoneses antiguos, reconocen en sus ragas y modos pentatónicos, estructuras musicales aplicables a diversas actividades y estados de ánimo. A partir de tales tradiciones, durante el presente siglo se ha sistematizado el estudio de los efectos psicológicos y orgánicos de la música y se ha reconocido a la sonoterapia como vertiente terapéutica de valor concreto.

Su origen en el Tíbet se remonta desde hace más de 5000 años y están elaborados de 7 metales y vinculados con siete planetas:

Metal Planeta
Oro Sol
Plata Luna
Mercurio Mercurio
Cobre Venus
Hierro Marte
Estaño Júpiter
Plomo Saturno

BENEFICIOS DE LA VIBRACIÓN SONORA

 

Los beneficios de la sonoterapia a través de los CUENCOS TIBETANOS, trabajan sobre el organismo utilizando la fuerza del sonido.

 

Estas ondas sonoras de los CUENCOS TIBETANOS corresponden a las ondas beta y alfa, y estimulan en este orden, así mismo provocan un profundo relajamiento y favorecen el acceso a la dimensión interior de nuestro ser.

 

Las vibraciones de los CUENCOS TIBETANOS atraen la frecuencia armónica original y estimulan el cuerpo que al entrar en sintonía con la frecuencia de los cuencos, vuelve a encontrar por sí mismo sus propias frecuencias armónicas, conducido por estas vibraciones, el cuerpo se une a las ondas vibratorias.

 

La terapia del sonido se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable. La vibración tiene la capacidad de llegar más allá, a través de las ondas vibratorias, y provocar una vibración similar en otro cuerpo. El sonido actúa en nuestras ondas cerebrales, ayudándonos a entrar en otros niveles de conciencia, donde son posibles los estados místicos, haciéndonos más receptivos a la auto-sanación física, mental, emocional y espiritual.

Con la Terapia del sonido se puede tratar:

 

  • Estrés y la ansiedad.
  • Reduce la falta de concentración.
  • Dolores de cabeza.
  • Tratamiento de depresión y angustia.
  • Contracturas musculares.
  • Desequilibrios psicológicos.
  • Estados de ánimo
  • Aumento de defensas del organismo.
  • Estabilidad mental y emocional.
  • Aumento de auto confianza y seguridad personal.
  • Controla los estados de insomnio e hiperactividad.
  • Equilibra los hemisferios cerebrales.
  • Equilibrio del cuerpo físico, emocional, mental y espiritual.
  • Sin poner el cuenco en el cuerpo se trabaja en el cuerpo áurico.
  • Si se pone en el cuerpo directamente se trabaja en la zona en la cual se coloca el cuenco
  • Se sana a través de la vibración y de los sonidos.
  • Se trabaja en el sistema inmunológico.